Muchas pymes trabajan con un ERP y un CRM desconectados. El ERP gestiona compras, stock o facturas. El CRM, las oportunidades y clientes. ¿Resultado? Duplicidad de datos, errores de facturación y una visión parcial del negocio.
Vale, ya sé qué quiero digitalizar… pero ¿cómo lo vais a hacer?